Reflexión 21 de Julio

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La resistencia y la aceptación requieren de una persona separada de su sufrimiento, y lo cierto es que, en este mismo instante, la persona separada del sufrimiento no es más que un relato.
No, la forma de salir del sufrimiento no pasa por ningún movimiento con respeto al sufrimiento. Cualquier movimiento con respecto al sufrimiento no hace más que consolidarlo, cualquier movimiento con respecto al sufrimiento no hace más que perpetuar la misma enfermedad que pretende curar.
El único camino para salir del sufrimiento pasa por la muerte del que sufre. Pero no estoy hablando de la muerte física, porque eso sería demasiado sencillo.
El verdadero camino para salir del sufrimiento pasa por una muerte más radical que la muerte física. La muerte física ocurre en el tiempo, pero camino para salir del sufrimiento está fuera del tiempo, porque el tiempo es el que, para empezar, ha creado el sufrimiento ()
El camino para salir del sufrimiento pasa por el mismo sufrimiento.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión 20 de Julio

Este es el final del sufrimiento, porque es el final del “yo” que sufre. Pero ello no significa que el sufrimiento no pueda todavía presentarse, sino tan sólo que, en el caso de que se presente, no se presentará ante alguien y, por tanto no podrá realmente ser llamado “sufrimiento”, por sólo alguien podría dar un nombre al sufrimiento y, en esa nominación, crearlo.
Nosotros somos los que creamos el mismo sufrimiento del que tanto nos esforzamos en desembarazarnos. Pero éste no es un nuevo mensaje porque, hace ya miles de años, el Buda se refirió claramente a él.
Decir que hemos creado nuestro propio sufrimiento implica que después de haberlo “comprendido” podemos, si nos esforzamos, acabar con él. Pero tal cosa es imposible, porque esa misma idea es la responsable del sufrimiento.
¿Existiría acaso el sufrimiento si no hubiera alguien que lo conociera como tal? ¿Habría sufrimiento si no hubiera nadie que quisiera desembarazarse de él?
¿Existe acaso el sufrimiento separado el deseo de liberarse del sufrimiento?. Todo lo que hay es esto, es decir, esta apariencia presente. Y en esta apariencia presente también puede haber dolor físico. Pero el dolor físico sencillamente no es un problema. No lo es, al menos hasta que el “yo” entra en escena y le llama “dolor”. Y con esa etiqueta llega también la implicación de que la experiencia presente es desagradable y la necesidad de desembarazarnos de ella.
Y eso, precisamente, es el sufrimiento. Resistencia es sufrimiento. De modo que resistirnos a la resistencia (el objetivo de la mayoría de las llamadas prácticas espirituales) no hace más que alentar e intensificar el problema

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 19 de Julio

Tú y la historia de tu vida, todas las cosas que has hecho en tu vida, todas las cosas que crees ser, sólo emergen como pensamiento, ¿no es así? Como una historia que ocurre ahora. ¡Fuera de eso no hay ningún yo! No hay ningún “yo” que tenga pensamientos sobre “mí”, ¡esa no es más que una ilusión!
Es irrelevante. El pasado es irrelevante. ¡No es más que una historia! ¡Una historia muy buena! Pero la mente no
puede aceptar eso. ¡Eso es todo lo que hay! ¿Qué le sucede a todas nuestras ideas de morarnos a nosotros mismos y de alcanzar una iluminación? ¿Qué le sucede a todo eso si esto, es decir, este momento es todo? ¿Qué sucede entonces con nuestra idea de alcanzar la felicidad en el futuro?

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 18 de Julio

El “yo” que aspira a liberarse del “yo”, consolida y fortalece al “yo” que quiere liberarse. El individuo que afirma estar liberado de la individualidad es más individuo que nunca. Quien afirma estar iluminado y libre del deseo, todavía sigue atado al de- seo de perseguir eso llamado “iluminación”.
El yo que afirma ver a través del yo todavía es un yo: ¡un yo que afirma ver a través del yo! Sólo un individuo puede proclamar haberse liberado de la individualidad. Sólo alguien atrincherado en sus creencias puede proclamar haberse liberado de todas las creencias.
Ahora quisiera, con todo respeto, preguntar:
¿QUIÉN está iluminado?
¿QUIÉN ve a través del yo?
¿QUIÉN está liberado?
¿QUIÉN está despierto?
¿QUIÉN trasciende las creencias?
¿QUIÉN ve a través de la ilusión?
¿QUIÉN “alcanza” esto?

Ya ves que este mensaje no tiene nada que ver con el logro personal. Si acaso tiene que ver con la frustración personal, con el fracaso completo y con la decepción total. Algo puede, en ese fracaso completo del yo, resplandecer.
Pero eso no tiene que ver con “alguien” que se “ilumine”. Ésa es, en todo caso, la misma idea a través de la que alguien –o, mejor dicho, a través de la que no-alguien– ve.
¿Cómo podría llegar esto a convertirse en un logro personal?

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 17 de Julio

La vida se despliega y yo estoy simultáneamente inmerso y ausente de ella. Y esta no es una contradicción, porque estar completamente inmerso es también estar completamente ausente.
Completamente inmerso y completamente ausente, pero fuera todavía se escucha el ruido del tráfico, el clic del termostato conectándose y desconectándose de vez en cuando, el sonido de la respiración y el golpeteo de la lluvia en la ventana. Todavía hay cansancio corporal y sensaciones en este instante, en éste y también en éste… Y así, por más ausente que esté, la vida nunca deja de desplegarse. Aunque yo no esté en ninguna parte, la vida jamás se detiene, ni ahora ni nunca.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 16 de Julio

El mensaje de la no dualidad es muy sencillo: no existe nada separado. En esta aparente separación se asienta todo lo que el individuo hace. De hecho, el individuo no es más que esa separación aparente. Ella es la que impulsa la búsqueda espiritual, la búsqueda de la disolución del ego y toda búsqueda mundana.
Este es un mensaje que la mente que busca (es decir, “tú”, el individuo) jamás podrá entender, porque implica su disolución, es decir, su muerte. Pero por más que este mensaje sea la muerte, también es la vida.
La vida siempre se despliega aquí y ahora, pero la mente, que es una negación de la vida, no puede aceptarlo. Y como la mente no puede apresar la totalidad, crea un pequeño reducto de conocimientos, valores y significados. Pero por más bien que esté, el intelecto jamás podrá entender la inmensidad de la vida, por la vida –es decir, esto– es previa al intelecto y emerge de esa totalidad.
Todos los problemas del individuo que se despliegan en este instante son meros pensamientos, y puesto que los pensamientos siempre aparecen en el despliegue de la vida, el pensamiento ya es impersonal y ya está liberado, porque la conciencia trasciende intrínsecamente todo lo que aparece en ella.
Pero, todo esto es demasiado rebuscado, demasiado intelectual, la realidad es muy sencilla, muy evidente y muy presente. Los pensamientos ue ahora emergen no son “mis” pensamientos, sólo son pensamientos; no son “mis” problemas, sólo son problemas, y ésta no es “mi” vida, sólo es la vida.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 15 de Julio

Esto es todo lo que hay y no es necesario futuro alguno para “ver a través de ello” ni para “realizarlo”. La misma búsqueda es, de hecho, la que implica que esto no está todo aquí y de que hay algo más. La búsqueda es la negación de la presencia absolutamente sencilla y evidente que es idéntica a este momento.
Pero nosotros seguimos empeñados en la búsqueda, esperando el día en que seamos como esos tipos iluminados que hablan y hablan de la paz, del amor, de la alegría y del final del sufrimiento, y que nos brindan un camino a seguir.
Pero la paz, el amor y la alegría ya están aquí, ahora mismo. La paz, el amor y la alegría son muy simples. Y se presenta como: El latido del corazón. El goteo del grifo. El zumbido de la lavadora. La respiración. Los pensamientos que aparecen. Una sensación de hambre. Un ligero dolor de pecho y de estómago. Y el murmullo de la televisión. Este es el milagro que tanto nos hemos esforzado en buscar a lo largo de toda nuestra vida… y que siempre ha estado delante de nuestras narices.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).