Reflexión 19 de Marzo: Estar relacionado

Sin relación, no hay existencia; ser es estar relacionado […]. La mayoría de nosotros no parece darse cuenta de esto: que el mundo es mi relación con otros, ya sea con uno o con muchos. Mi problema es el problema de la relación. Lo que soy es lo que proyecto, y, desde luego, si no me comprendo a mí mismo, toda mi relación es una confusión cuyos círculos se amplían cada vez más. Así pues, la relación adquiere una importancia extraordinaria, no mi relación con la así llamada masa, con la multitud, sino en el mundo de mi familia y mis amigos, por reducido que sea ese mundo: mi relación con mi esposa, mis hijos, mi vecino. En un mundo de vastas organizaciones, enormes movilizaciones de personas, grandes movimientos de masas, tememos actuar en pequeña escala; nos atemoriza ser personas sin importancia que limpian y despejan su propia parcela. Nos decimos: «¿Qué puedo hacer personalmente? Para poder hacer reformas debo unirme a un movimiento de masas». Por el contrario, la verdadera revolución tiene lugar no por obra de movimientos de masas, sino por medio de una revolución interna de la relación; sólo ésa es una verdadera reforma, una revolución radical y constante. Tememos que comenzar a actuar en una escala pequeña. Debido a que el problema es tan vasto, pensamos que debemos encararlo con gran cantidad de personas, con una gran organización, con movimientos de masas. Por cierto, tenemos que empezar a abordar el problema a una escala pequeña, y la escala pequeña es el «yo» y el «tú». Cuando me comprendo a mí mismo, comprendo al otro, gracias a esa comprensión adviene el amor. El amor es el factor ausente; hay falta de afecto, de calidez en la relación. A causa de que nos falta ese amor, esa ternura, esa generosidad, esa piedad en la relación, escapamos hacia la acción de masas, la cual produce más confusión, más desdicha. Llenamos nuestros corazones con planes para la reforma del mundo, y no prestamos atención a ese único factor resolutivo, que es el amor.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

417465_315027491926882_1017103714_n

Reflexión 17 de Marzo: ¿Cómo puede haber verdadero amor?

La imagen que usted tiene con respecto a una persona, la que tiene de sus políticos, del primer ministro, de su dios, de su esposa, de sus hijos… esa imagen es lo que usted mira. Y esa imagen ha sido creada a través de su relación, o a causa de sus temores, de sus esperanzas. Los placeres sexuales y de otra clase que ha tenido con su mujer, los enojos, los halagos, el bienestar, todas las cosas que trae su vida de familia -¡vaya vida!-, han creado una imagen de su esposa. Usted la mira con esa imagen. De igual modo, su esposa tiene una imagen de usted. Así que la relación entre usted y su esposa (o entre usted y el político) es,en realidad, la relación entre estas dos imágenes ¿Correcto? Eso es un hecho. ¿Cómo pueden estas dos imágenes, que son el resultado del pensamiento, del placer, etcétera, sentir en modo alguno afecto o amor? Así pues, la relación entre dos individuos, ya sea que vivan muy cerca o muy lejos, es una relación de imágenes, símbolos, recuerdos. Y en eso, ¿cómo puede haber verdadero amor?.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

417465_315027491926882_1017103714_n

Reflexión del Dia: 2 de Diciembre

1461204_745089385506743_1807883239_n (1)

El amor es un estado de Ser.
Tu amor no está afuera; está en lo profundo de ti.
Nunca puedes perderlo, no puede dejarte.
No depende de otro cuerpo,
de otra forma externa.

(Eckhart Tolle de su Libro Practicando el Poder del Ahora).

mariposas celestes

Reflexión del Dia: 29 de Noviembre

Chica-entre-las-flores-_zps63a6a4ee

EN LA QUIETUD DE TU PRESENCIA puedes sentir tu propia realidad informe e intemporal: es la vida no manifestada que anima tu forma física. Entonces puedes sentir la misma vida en lo profundo de los demás seres humanos y de las demás criaturas. Miras más allá del velo de la forma y la separación. Esto es alcanzar la unidad. Esto es amor.
Aunque es posible tener breves atisbos, el amor no puede florecer a menos que estés permanentemente liberado de la identificación mental y tu presencia sea lo bastante intensa como para haber disuelto el cuerpo dolor, o hasta que puedas, al menos, mantenerte presente como observador. De ese modo, el cuerpo-dolor no podrá arrebatarte el control y destruir el amor.

(Eckhart Tolle de su Libro Practicando el Poder del Ahora).

Soltar

Reflexión del Dia: 24 de Noviembre

424138_363755823723537_478196320_n amor incondicional

TANTO SI VIVES SOLO COMO SI VIVES EN PAREJA, la clave es estar presente e intensificar progresivamente tu presencia mediante la atención al ahora.
Si quieres que florezca el amor, la luz de tu presencia debe ser lo suficientemente intensa como para no verte arrollado por el pensador o por el cuerpo-dolor, ni los confundas con quien eres. Conocerse como el Ser que está debajo del pensador, la quietud que está debajo del ruido mental, el amor y la alegría que se encuentran debajo del dolor, eso es libertad, salvación, iluminación.
Desidentificarse del cuerpo-dolor es llevar la presencia al dolor y así transmutarlo. Desidentificarse del pensamiento es poder ser el observador silencioso de tus pensamientos y de tu conducta, especialmente de los patrones repetitivos de tu mente y de los roles que representa tu ego.
Si dejas de investirla de «yoidad», la mente pierde su cualidad compulsiva, formada básicamente por la constante tendencia a juzgar y a resistirse a lo que es, creando así conflicto, drama y más dolor. De hecho, en el momento en que dejas de juzgar y aceptas lo que es, eres libre de la mente. Has creado espacio para el amor, para la alegría, para la paz.

(Eckhart Tolle de su Libro Practicando el Poder del Ahora).

417465_315027491926882_1017103714_n

Reflexión del Dia: 30 de Agosto

25889172-Mujer-joven-hermosa-que-disfruta-de-la-libertad-en-el-campo-de-flores-Foto-de-archivo

¿Se consigue la felicidad en esta vida? Cuando sueltes tus alucinaciones, te darás cuenta de que la felicidad siempre estuvo en ti, pero se metieron las exigencias de por medio, la cultura, los deseos, los miedos, con sus mecanismos de defensa, y la fueron ahogando. Darnos cuenta de esto ya es dar un gran paso.
Una persona, con tantas exigencias y problemas, no puede amar, ni encontrar la felicidad, porque ya tiene bastante con defenderse de lo que cree que la está atacando. En ese estado, lo que llamamos amor es egoísmo, amor a nuestro ego, interés propio. Nos sentimos tan mal y con tantos miedos, que sólo podemos mirarnos a nosotros mismos, vigilándonos con recelo porque, en verdad, tampoco nos amamos.
Amor es pura gratitud, y nosotros nos ponemos condiciones. Y si nos ponemos condiciones a nosotros mismos, ¿cómo no vamos a ponérselas a los demás? Convertimos eso que llamamos amor en un egoísmo refinado que utilizamos, o para darnos placer, o para evitar sensaciones desagradables, sensaciones de culpabilidad, o miedo al rechazo. Para evitar esto, comerciamos con lo que llamamos amor. Si somos capaces de ver esto y de llamar las cosas por su propio nombre, ya vemos claro.

(Anthony De Mello).

Soltar

Reflexión del Dia: 22 de Agosto

1474400_695842633767393_1346995273_n

¡Donde hay Amor no hay deseos! Y por eso no existe ningún miedo. Si amas de verdad a tu amigo, tendrías que
poder decirle sinceramente: “Así, sin los cristales de los deseos, te veo como eres, y no como yo desearía que
fueses, y así te quiero ya, sin miedo a que te escapes, a que me faltes, a que no me quieras.”
Porque en realidad, ¿qué deseas? ¿Amar a esa persona tal cual es, o a una imagen que no existe? En cuanto puedas desprenderte de esos deseos-apegos, podrás amar; a lo otro no se lo debe llamar amor, pues es todo lo contrario de lo que el Amor significa.

(Anthony De Mello).

mariposas celestes