Reflexión 25 de Julio


Esta es una pregunta sin respuesta, porque el “tú” que la formula es la misma vida en la que estamos pensando.
Haz lo que haces, eso es todo lo que tienes que hacer con tu vida. No olvides que lo que sucede, sucede. Mira y verás lo que ya está ocurriendo. Ahora, ahora, y también ahora, la vida sólo es un problema cuando aparecen las preguntas:
¿Debería hacer otra cosa?
¿He tomado la decisión correcta?
¿Qué pasará conmigo?

Todas estas cuestiones emergen ahora y creemos que, cuando encontremos su respuesta, nos liberaremos de la confusión.
Pero, ¿realmente disponemos, en este sentido, de alguna elección? ¿Podemos pensar acaso en el modo de salir de la
confusión?
Lo que sucede, sucede… y entonces llega el “yo” y se empeña en negarlo.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión 23 de Julio

El verdadero camino para salir del sufrimiento pasa por una muerte más radical que la muerte física. La muerte física ocurre en el tiempo, pero camino para salir del sufrimiento está fuera del tiempo, porque el tiempo es el que, para empezar, ha creado el sufrimiento
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El camino para salir del sufrimiento pasa por el mismo sufrimiento.
Recordemos a Jesús en la cruz.
¿Quién está, ahora mismo, sufriendo?
¿Quién es el que está molesto con la situación presente?
¿Quién quiere ahora liberarse de sus problemas presentes?
Cuando, en esos días, trataba de encontrar respuesta a todas estas cuestiones, cuando trataba de ver si existe alguien que sufre, es decir, alguien que pu- diera liberarse de su sufrimiento, no encontré nada más que la búsqueda; es decir, no “encontré” absolutamente nada.
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Sí. Y el sufrimiento del que trato de escapar es el mismo “yo” que está intentando huir.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión 20 de Julio

Este es el final del sufrimiento, porque es el final del “yo” que sufre. Pero ello no significa que el sufrimiento no pueda todavía presentarse, sino tan sólo que, en el caso de que se presente, no se presentará ante alguien y, por tanto no podrá realmente ser llamado “sufrimiento”, por sólo alguien podría dar un nombre al sufrimiento y, en esa nominación, crearlo.
Nosotros somos los que creamos el mismo sufrimiento del que tanto nos esforzamos en desembarazarnos. Pero éste no es un nuevo mensaje porque, hace ya miles de años, el Buda se refirió claramente a él.
Decir que hemos creado nuestro propio sufrimiento implica que después de haberlo “comprendido” podemos, si nos esforzamos, acabar con él. Pero tal cosa es imposible, porque esa misma idea es la responsable del sufrimiento.
¿Existiría acaso el sufrimiento si no hubiera alguien que lo conociera como tal? ¿Habría sufrimiento si no hubiera nadie que quisiera desembarazarse de él?
¿Existe acaso el sufrimiento separado el deseo de liberarse del sufrimiento?. Todo lo que hay es esto, es decir, esta apariencia presente. Y en esta apariencia presente también puede haber dolor físico. Pero el dolor físico sencillamente no es un problema. No lo es, al menos hasta que el “yo” entra en escena y le llama “dolor”. Y con esa etiqueta llega también la implicación de que la experiencia presente es desagradable y la necesidad de desembarazarnos de ella.
Y eso, precisamente, es el sufrimiento. Resistencia es sufrimiento. De modo que resistirnos a la resistencia (el objetivo de la mayoría de las llamadas prácticas espirituales) no hace más que alentar e intensificar el problema

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 18 de Julio

El “yo” que aspira a liberarse del “yo”, consolida y fortalece al “yo” que quiere liberarse. El individuo que afirma estar liberado de la individualidad es más individuo que nunca. Quien afirma estar iluminado y libre del deseo, todavía sigue atado al de- seo de perseguir eso llamado “iluminación”.
El yo que afirma ver a través del yo todavía es un yo: ¡un yo que afirma ver a través del yo! Sólo un individuo puede proclamar haberse liberado de la individualidad. Sólo alguien atrincherado en sus creencias puede proclamar haberse liberado de todas las creencias.
Ahora quisiera, con todo respeto, preguntar:
¿QUIÉN está iluminado?
¿QUIÉN ve a través del yo?
¿QUIÉN está liberado?
¿QUIÉN está despierto?
¿QUIÉN trasciende las creencias?
¿QUIÉN ve a través de la ilusión?
¿QUIÉN “alcanza” esto?

Ya ves que este mensaje no tiene nada que ver con el logro personal. Si acaso tiene que ver con la frustración personal, con el fracaso completo y con la decepción total. Algo puede, en ese fracaso completo del yo, resplandecer.
Pero eso no tiene que ver con “alguien” que se “ilumine”. Ésa es, en todo caso, la misma idea a través de la que alguien –o, mejor dicho, a través de la que no-alguien– ve.
¿Cómo podría llegar esto a convertirse en un logro personal?

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 17 de Julio

La vida se despliega y yo estoy simultáneamente inmerso y ausente de ella. Y esta no es una contradicción, porque estar completamente inmerso es también estar completamente ausente.
Completamente inmerso y completamente ausente, pero fuera todavía se escucha el ruido del tráfico, el clic del termostato conectándose y desconectándose de vez en cuando, el sonido de la respiración y el golpeteo de la lluvia en la ventana. Todavía hay cansancio corporal y sensaciones en este instante, en éste y también en éste… Y así, por más ausente que esté, la vida nunca deja de desplegarse. Aunque yo no esté en ninguna parte, la vida jamás se detiene, ni ahora ni nunca.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 15 de Julio

Esto es todo lo que hay y no es necesario futuro alguno para “ver a través de ello” ni para “realizarlo”. La misma búsqueda es, de hecho, la que implica que esto no está todo aquí y de que hay algo más. La búsqueda es la negación de la presencia absolutamente sencilla y evidente que es idéntica a este momento.
Pero nosotros seguimos empeñados en la búsqueda, esperando el día en que seamos como esos tipos iluminados que hablan y hablan de la paz, del amor, de la alegría y del final del sufrimiento, y que nos brindan un camino a seguir.
Pero la paz, el amor y la alegría ya están aquí, ahora mismo. La paz, el amor y la alegría son muy simples. Y se presenta como: El latido del corazón. El goteo del grifo. El zumbido de la lavadora. La respiración. Los pensamientos que aparecen. Una sensación de hambre. Un ligero dolor de pecho y de estómago. Y el murmullo de la televisión. Este es el milagro que tanto nos hemos esforzado en buscar a lo largo de toda nuestra vida… y que siempre ha estado delante de nuestras narices.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 14 de Julio

La búsqueda espiritual sólo puede conducir a la frustración, porque lo que se busca es idéntico a lo que está buscando. Queremos poner fin a la búsqueda ignorando la deslumbrante evidencia de que toda búsqueda implica la existencia de algo que debe ser encontrado. En esa creencia, de hecho, descansa toda búsqueda. Pero esa creencia, en realidad, es la misma búsqueda. ¿No es sorprendente que esa búsqueda perdura toda la vida? Y con la búsqueda llega la identificación con “el que busca”.
Toda búsqueda implica un buscador. Pero buscando el final del buscador, el buscador ignora la evidencia de que el “problema” reside en la búsqueda, porque toda búsqueda implica que ahora hay algo equivocado. La búsqueda implica una resistencia a lo que es, una resistencia que es idéntica al yo, a “mí”.
La búsqueda implica un futuro en el que el buscador acabe desaparecien- do. Y entonces se busca desesperadamente esa
existencia futura del buscador libre. Pero, mientras exista búsqueda, habrá un “yo” que busque, que es precisamente lo que la búsqueda pretende finalizar. Pero el que busca y el que se supone que “ve a través” están presentes ahora mismo, en este mismo instante, como pensamiento. Ésa es, de hecho, la única realidad que tiene la persona.
Y, aun en el caso de que fuese posible alcanzar la “liberación”, no podría, en modo alguno, ser realizada ahora.
Esto es todo lo que hay y no es necesario futuro alguno para “ver a través de ello” ni para “realizarlo”. La misma búsqueda es, de hecho, la que implica que esto no está todo aquí y de que hay algo más. La búsqueda es la negación de la presencia absolutamente sencilla y evidente que es idéntica a este momento.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).