Reflexión 21 de Abril: El medio y el fin son una sola cosa

Nada se necesita para obtener la liberación. No podemos obtenerla mediante un pacto, mediante el sacrificio o la eliminación; no es algo que pueda comprarse. Si hacemos estas cosas, obtendremos algo que es propio del mercado; por lo tanto, no será lo real. La verdad no puede ser comprada, no hay medios que nos llevan a ella; si hubiera un medio, el fin no sería la verdad, porque medio y fin son una sola cosa, no están separados. La castidad como un medio para alcanzar la liberación, la verdad, es una negación de la verdad. La castidad no es una moneda con la que compramos la verdad […].
¿Por qué pensamos que la castidad es esencial?… ¿Qué entendemos por sexo? No tan sólo el acto, sino el pensar en el sexo, tener sensaciones al respecto, anticiparlo, escapar de él; ése es nuestro problema. Nuestro problema es la sensación, anhelar más y más. Obsérvense a sí mismos, no observen al vecino. ¿Por qué sus pensamientos están ocupados por el sexo? La castidad puede existir sólo cuando hay amor, y sin amor no hay castidad. Sin amor, la castidad es tan sólo lujuria en una forma diferente. Volverse casto es llegar a ser alguna otra cosa; es como un hombre volviéndose poderoso, triunfando como abogado prominente, político o lo que fuere -en ambos casos, el cambio está en el mismo nivel-. Eso no es castidad, sino tan sólo el resultado final de un sueño, la consecuencia de resistir continuamente a un deseo en particular […]. Así, pues, la castidad deja de ser un problema donde hay amor. Entonces la vida no es un problema, es para ser vivida completamente en la plenitud del amor; ésa es la revolución que dará origen a un mundo nuevo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 1 de Abril: Sólo hay anhelo

No hay una entidad separada del anhelo; sólo hay anhelo, no «uno» que anhela. El anhelo adopta diferentes máscaras en diferentes ocasiones, dependiendo ello de sus intereses. El recuerdo de estos intereses variables se encuentra con lo nuevo y eso genera conflicto; así nace «el que opta», quien se establece a sí mismo como una entidad separada y distinta del anhelo. Pero la entidad no es diferente de sus cualidades. La entidad que trata de llenar su vacuidad, su insuficiencia, su soledad, o que intenta escapar de ellas, no es diferente de aquello que ella está eludiendo; es eso. No puede escapar de sí misma; todo lo que puede hacer es comprenderse a sí misma. Ella es su soledad, su vacuidad; y en tanto las considere como algo separado de sí misma, vivirá en la ilusión y en un conflicto interminable. Cuando experimente directamente que ella es su propia soledad, sólo entonces podrá liberarse del miedo. El miedo existe únicamente en relación con una idea, y la idea es la respuesta de la memoria como pensamiento. El pensamiento es el resultado de la experiencia; y aunque puede reflexionar sobre la vacuidad, tener sensaciones al respecto, no puede conocer la vacuidad de manera directa. La palabra soledad, con sus recuerdos de dolor y miedo, impide experimentar la soledad de un modo nuevo, fresco. La palabra es memoria, y cuando la palabra ya ha dejado de ser importante, entonces la relación entre el experimentador y lo experimentado es por completo diferente: esa relación es directa y no a través de la palabra, del recuerdo. Entonces, el experimentador es la experiencia; sólo eso nos libera del miedo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 31 de Marzo: La raíz de todo miedo

El anhelo de devenir origina temores; ser, lograr, y así depender, engendra miedo. El estado de no-miedo no es negación, no es lo opuesto del miedo ni es valentía. En la comprensión de la causa del miedo está su terminación, no en el volverse valiente, porque en todo «volverse», en todo «llegar a ser», está la semilla del miedo. Depender de cosas, de personas o de ideas, engendra miedo; la dependencia tiene su origen en la ignorancia, en la falta de conocimiento propio, en la pobreza interna; el miedo causa incertidumbre de la mente-corazón, nos impide comprender y comunicarnos. Gracias a la percepción alerta de nosotros mismos, comenzamos a descubrir y, por lo tanto, a comprender la causa del miedo, no sólo del miedo superficial, sino de los miedos causales profundos y acumulativos. El miedo es tanto innato como adquirido; se relaciona con el pasado, y para liberar del miedo al pensamiento-sentimiento, el pasado debe ser comprendido a través del presente. El pasado está siempre deseando dar nacimiento al presente, y eso se convierte en la memoria que identifica al «yo» y «lo mío». El «yo» es la raíz de todo miedo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

417465_315027491926882_1017103714_n

Reflexión 30 de Marzo: ¿Cómo miro la furia?

Obviamente, la miro como un observador que está furioso. Digo: «Estoy furioso». En el instante de la furia no hay un «yo», el «yo» interviene inmediatamente después, lo cual implica tiempo. Puedo mirar el hecho sin el factor del tiempo, que es pensamiento, que es la palabra? Esto es posible cuando hay un mirar sin el observador. Vea adonde ello me ha conducido. Ahora comienzo a percibir un modo de mirar, de percibir sin la opinión, sin la conclusión, sin juzgar ni condenar. Por lo tanto, percibo que puede haber un «ver» sin el pensamiento, que es la palabra. De esta forma, la mente está más allá de los asideros de las ideas, del conflicto de la dualidad y todo lo demás. Entonces, ¿puedo mirar el miedo, mirarlo no como un hecho aislado?…
Si usted aísla un hecho, eso no ha abierto la puerta a todo el universo de la mente; entonces volvamos al hecho y comencemos otra vez, a fin de que usted mismo empiece a ver lo extraordinario de la mente, de modo tal que tenga la llave, que pueda abrir la puerta de ese universo e irrumpir en él […].
… Al considerar un miedo, el miedo a la muerte, el miedo al vecino, el miedo a su esposa que lo domina (usted conoce todo el asunto de la dominación), ¿abrirá eso la puerta? Eso es todo lo que importa -no cómo librarnos de ello-, porque en el instante en que abre usted la puerta, el miedo ha sido eliminado por completo. La mente es el resultado del tiempo, y el tiempo es la palabra; ¡qué extraordinario es reflexionar sobre ello! El tiempo es pensamiento; el pensamiento es el que engendra el miedo a la muerte; y el tiempo, que es pensamiento, tiene en sus manos todas las intrincaciones y sutilezas del miedo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

417465_315027491926882_1017103714_n

Reflexión 25 de Marzo: El miedo nos hace obedecer

¿Por qué hacemos todo esto: obedecer, seguir, copiar? ¿Por qué? Porque le tenemos miedo a la incertidumbre interna. Deseamos estar seguros, seguros financieramente, seguros moralmente; deseamos que nos aprueben, poder gozar de una posición segura, no tener que enfrentarnos jamás con la dificultad, con la pena, con el sufrimiento; queremos estar cercados por una valla de seguridad.
Así, el miedo nos hace obedecer, consciente o inconscientemente, al Maestro, al líder, al sacerdote, al gobierno. El miedo también ejerce control sobre nosotros para que no hagamos algo que podría perjudicar a otros, puesto que seríamos castigados. Así que detrás de todas estas acciones, de estas búsquedas, de esta codicia, se esconde el deseo de certidumbre, de sentirnos a salvo. Por lo tanto, sin resolver el miedo, sin liberarnos de él, el mero obedecer o ser obedecido significa muy poco; lo que tiene sentido es comprender este miedo de día en día y ver cómo se revela en sus diferentes formas. Sólo cuando nos liberamos del miedo existe esa cualidad interna de la comprensión, esa soledad creativa en la que no hay acumulación de conocimientos o de experiencias; únicamente eso nos da una claridad extraordinaria en la búsqueda de lo real.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

417465_315027491926882_1017103714_n

Reflexión 24 de Marzo: Belleza más allá del sentimiento

Sin pasión, ¿cómo puede haber belleza? No me refiero a la belleza de cuadros, edificios, de mujeres maquilladas y todas esas cosas. Éstas tienen sus propias formas de belleza. Una cosa producida por el hombre, como una catedral, un templo, una pintura, un poema o una estatua, puede o no ser bella. Pero existe una belleza que está más allá del sentimiento y del pensamiento; ésta no puede ser realizada, comprendida o conocida si no hay pasión. Así que no interprete mal la palabra pasión. No es una fea palabra; no es una cosa que uno pueda adquirir en el mercado o de la cual pueda hablar románticamente. No tiene nada que ver con la emoción, con el sentimiento. No es una cosa «respetable»; es una llama que destruye todo lo que es falso. Pero nosotros siempre tenemos mucho miedo de dejar que la llama devore las cosas que consideramos queridas, las cosas que llamamos importantes.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

417465_315027491926882_1017103714_n

Reflexión 23 de Marzo: Enfrentarnos al miedo

Uno teme a la opinión pública, teme no lograr cosas, no realizarse, no tener la oportunidad; y a través de todo eso existe este sentimiento extraordinario de culpa -uno ha hecho algo que no debería haber hecho-; y está el sentimiento de culpa en el momento mismo de la acción; sentimiento de culpa porque uno es sano y otros son pobres y enfermos, porque uno tiene aliento y a otros les falta. Cuanto más inquiere la mente, cuanto más investiga y averigua, mayor es el sentimiento de culpa, de ansiedad […]. El miedo es el impulso que origina la búsqueda de un Maestro, de un gurú; el miedo es esta capa de respetabilidad que todos aman tan profundamente -ser respetables-. ¿Usted determina ser valeroso para enfrentarse a los acontecimientos de la vida, o tan sólo racionaliza el miedo, encuentra explicaciones capaces de dar satisfacción a la mente atrapada en el miedo? ¿Cómo se enfrenta usted al miedo? ¿Enciende la radio, lee un libro, va a un templo, se aferra a alguna forma de dogma, de creencia?
El miedo es la energía destructiva en el hombre. Marchita la mente, distorsiona el pensamiento, conduce a toda clase de teorías extraordinariamente ingeniosas y sutiles, a supersticiones absurdas, dogmas y creencias. Si usted ve que el miedo es destructivo, ¿cómo procede para limpiar del miedo a la mente?
¿Dice que examinando la causa del miedo estaría libre del miedo? ¿Es así? Tratar de descubrir la causa y conocer la causa del miedo no elimina el miedo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

417465_315027491926882_1017103714_n