Reflexión 26 de Mayo: La libertad respecto del condicionamiento

El deseo de liberarnos del condicionamiento sólo fomenta el condicionamiento. Pero si, en vez de tratar de reprimir el deseo, comprendemos todo el proceso del deseo, en esa comprensión misma llegamos a liberarnos del condicionamiento. La libertad respecto del condicionamiento no es un resultado directo. ¿Comprende? Si emprendo deliberadamente la tarea de liberarme de mi condicionamiento, ese deseo crea su propio condicionamiento. Puedo destruir una forma de condicionamiento, pero quedo atrapado en otra. En cambio, si comprendo el deseo mismo, que incluye el deseo de liberarme, entonces esa misma comprensión destruye todo condicionamiento. La libertad respecto del condicionamiento es un producto secundario; no es importante. Lo que importa es comprender qué es lo que da origen al condicionamiento.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 25 de Mayo: No hay condicionamiento noble o mejor

El apremio de la mente por liberarse de su condicionamiento, ¿no pone en marcha otro patrón de resistencia y condicionamiento? Al tomar conciencia del patrón o molde en que usted se ha desarrollado, desea liberarse de él; pero este deseo de liberarse, ¿no hará que la mente se condicione otra vez de una manera distinta? El viejo patrón insiste en que debe amoldarse a la autoridad, y ahora está desarrollando uno nuevo, el cual sostiene que no debe amoldarse; tiene, pues, dos patrones, uno en conflicto con el otro. En tanto exista esta contradicción interna, ello da lugar a ulteriores condicionamientos.
… Está el impulso que contribuye al amoldamiento, y está el impulso de liberarse. Por disímiles que puedan parecer ambos impulsos, ¿no son, en esencia, similares? Y si son fundamentalmente similares, entonces es inútil que persiga usted la libertad, porque sólo se moverá interminablemente de un patrón a otro. No hay condicionamiento noble o mejor; lo que hemos de comprender es este deseo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 24 de Mayo: La percepción alerta puede disipar los problemas

Es obvio que todo pensar está condicionado; no hay tal cosa como el libre pensar. El pensar jamás puede ser libre, es el resultado de nuestro condicionamiento, de nuestra cultura, de nuestro clima, de nuestro trasfondo social, económico y político. Los libros mismos que leemos y las prácticas mismas que realizamos, todo eso se halla establecido en el trasfondo, y cualquier pensar debe, por fuerza, ser el resultado de ese trasfondo. Por lo tanto, si podemos estar alerta, tal vez seamos capaces de liberar a la mente de su condicionamiento, sin que intervenga el proceso de la voluntad, sin la determinación de liberar a la mente.
Porque en el momento en que hay una determinación, hay una entidad que desea, una entidad que dice: «Debo librar a mi mente de su condicionamiento». Esa entidad misma es consecuencia de nuestro deseo de lograr cierto resultado, de modo que ya hay allí un conflicto. Por tanto, ¿es posible estar alerta a nuestro condicionamiento, simplemente estar alerta? En eso no hay conflicto en absoluto. Esa misma percepción alerta, si se lo permitimos, quizá pueda disipar los problemas.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 18 de Mayo: Ir más allá de las palabras

Para comprendernos el uno al otro, considero necesario que no estemos presos en las palabras; una palabra como Dios, por ejemplo, puede tener un significado especial para usted, mientras que para mí puede que tenga una
formulación totalmente distinta, o ninguna formulación en absoluto. Así que es casi imposible comunicarnos mutuamente, a menos que ambos tengamos la intención de comprender las meras palabras e ir más allá de éstas. La palabra libertad implica, por lo general, estar libre de algo, ¿no es así? Comúnmente, significa estar libre de la codicia, de la envidia, del nacionalismo, de la ira, de esto o aquello. Mientras que la palabra libertad puede tener completamente otro significado: la sensación interna de que uno es libre; y pienso que resulta muy importante comprender este significado.
… Después de todo, la mente está compuesta, entre otras cosas, de palabras. Ahora bien, ¿puede la mente estar libre de la palabra envidia? Experimente con esto y verá que palabras como Dios, verdad, odio, envidia, ejercen un efecto profundo sobre la mente. ¿Puede, entonces, la mente estar libre de estas palabras, tanto neurológica como psicológicamente? Si no está libre de ellas, es incapaz de enfrentarse al hecho de la envidia. Cuando puede mirar directamente el hecho que llama «envidia», entonces el hecho mismo actúa con mucha mayor rapidez que el empeño de la mente en hacer algo con respecto al hecho. En tanto la mente esté pensando en librarse de la envidia mediante el ideal de la «no envidia» y demás, está distraída, no se enfrenta con el hecho, y la palabra misma envidia es una distracción respecto del hecho. El proceso de reconocimiento se efectúa a través de la palabra; en el instante en que reconozco el sentimiento por intermedio de la palabra, doy continuidad a ese sentimiento.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 17 de Mayo: Las palabras crean limitaciones

¿Hay un pensar sin la palabra? Cuando la mente no está obstruida por las palabras, el pensar no es el pensar tal como lo conocemos; es una actividad exenta de palabras, de símbolos; por lo tanto, carece de fronteras, ya que la palabra es la frontera.
La palabra crea la limitación, y una mente que no está funcionando a base de palabras, no tiene limitación alguna, no tiene fronteras, no está amarrada […]. Tome la palabra amor y vea qué despierta en usted, obsérvese, en el instante en que menciono esa palabra, comienza a sonreír y se endereza en el asiento, experimenta cosas. La palabra despierta, pues, toda clase de ideas, toda clase de divisiones, tales como amor carnal, espiritual, profano, infinito, y demás. Pero descubra qué es el amor. Por cierto, señor, para descubrir qué es el amor, la mente debe estar libre de esa palabra y del significado de esa palabra.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 13 de Mayo: No rotular los sentimientos

¿Qué ocurre cuando usted no nombra? Observa una emoción, una sensación, de manera más directa; por lo tanto, la relación que establece es por completo diferente, tal como la que establece con una flor cuando no la nombra. Está obligado a mirarla de un modo nuevo. Cuando no nombra a un grupo de personas, por fuerza tiene que mirar el rostro de cada individuo, y no tratarlos a todos en conjunto. Por consiguiente, está mucho más alerta, observa mucho más, comprende más; tiene un sentido más profundo de piedad, de amor; pero si los trata a todos en masa, se acabó.
Si no los califica, tiene que considerar cada sentimiento a medida que surge. Cuando califica, cuando rotula el sentimiento, ¿es éste diferente del rótulo? ¿O es el rótulo el que ha provocado el sentimiento?
Si no nombro un sentimiento, o sea, si el pensamiento no está funcionando meramente a causa de las palabras, o si no pienso en función de palabras, imágenes o símbolos, cosa que hace la mayoría de nosotros, entonces ¿qué ocurre? Entonces la gente no es tan sólo el observador. Cuando la mente no piensa en función de palabras, símbolos, imágenes, no hay pensador separado, el pensamiento, el cual es la palabra. Entonces la mente está quieta, ¿no es así? -no aquietada, sino que está quieta-. Cuando está de verdad quieta, los sentimientos que surgen pueden ser encarados de inmediato. Sólo cuando damos nombres a los sentimientos y, de tal modo, los fortalecemos, los sentimientos tienen continuidad; se almacenan en el centro, desde el cual les asignamos nuevos rótulos, ya sea para fortalecerlos o para comunicarlos.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 11 de Mayo: Las emociones no nos llevan a ninguna parte

Ya sea que uno esté guiado por sus emociones o por su intelecto, ello lo conduce a la desesperación, porque no lleva a ninguna parte. Pero uno se da cuenta de que el amor no es placer, no es deseo.
¿Sabe usted, señor, qué es el placer? Cuando mira algo o cuando tiene un sentimiento, el acto de pensar acerca de ese sentimiento, de extenderse constantemente en ese sentimiento, le causa placer, y usted desea que ese placer se repita una y otra vez. Cuando un hombre es muy ambicioso, o es un poco ambicioso, eso le provoca placer. Cuando un hombre está buscando poder, posición, prestigio en nombre del país, en nombre de una idea y todas esas cosas, eso le da placer. Carece en absoluto de amor y, debido a eso, crea mucho mal en el mundo. Genera guerra dentro y fuera.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).