Reflexión del Dia: La resurrección, ¡ya ha sido lograda en mí!

<em>Cuando avanzas en tu conciencia, pronto te das cuenta de que necesitas entrenarte para oír más allá de toda percepción.
[…] En el espacio, en el tiempo y la forma, todo conduce a la disolución y la muerte. Continuamos este patrón de existencia, y mantenemos nuestras mentes entrenadas con ideas provenientes de asociaciones pasadas, a pesar de que tenemos la idea de evolución, de ir a alguna parte, de eventualmente evolucionar hacia otra cosa. Jesús nos ha dado una demostración concreta del nacimiento de una especie nueva mediante su resurrección; la victoria completa sobre la muerte. Él está aquí, en el sueño, y sin embargo sin pertenecer al sueño, diciéndome que el acto más glorioso de la humanidad, la resurrección, ¡ya ha sido logrado en mí! ¿Por qué? Porque la mente es singular y, por lo tanto, la resurrección de Jesús es mi resurrección. Él está aquí, un maestro muy presente en mi mente, dando testimonio de su certeza de que ya estoy en mi hogar en el cielo del amor eterno, con él. ¡Ésta es la gloria del entrenamiento mental de Un curso de milagros
. ¿Qué voz quiero escuchar? La voz de Dios a través de Jesús resplandeciendo desde cada página de Un curso de milagro, o mi propia voz nacida en un pasado distante que sólo puede atacar y defender, tan aterrorizada está de su eventual desaparición… La elección es fácil… y está disponible ahora mismo.

(Sergi Torres de su Libro Un Puente a la Realidad).

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Reflexión del Dia: 15 de Julio

Esto es todo lo que hay y no es necesario futuro alguno para “ver a través de ello” ni para “realizarlo”. La misma búsqueda es, de hecho, la que implica que esto no está todo aquí y de que hay algo más. La búsqueda es la negación de la presencia absolutamente sencilla y evidente que es idéntica a este momento.
Pero nosotros seguimos empeñados en la búsqueda, esperando el día en que seamos como esos tipos iluminados que hablan y hablan de la paz, del amor, de la alegría y del final del sufrimiento, y que nos brindan un camino a seguir.
Pero la paz, el amor y la alegría ya están aquí, ahora mismo. La paz, el amor y la alegría son muy simples. Y se presenta como: El latido del corazón. El goteo del grifo. El zumbido de la lavadora. La respiración. Los pensamientos que aparecen. Una sensación de hambre. Un ligero dolor de pecho y de estómago. Y el murmullo de la televisión. Este es el milagro que tanto nos hemos esforzado en buscar a lo largo de toda nuestra vida… y que siempre ha estado delante de nuestras narices.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión 1 de Julio: ¿Felicidad o satisfacción?

¿Qué es lo que busca la mayoría de nosotros? ¿Qué es lo que desea cada uno de nosotros? Especialmente en este mundo inquieto, donde todos tratan de encontrar alguna clase de paz, de felicidad, un refugio, es importante, sin duda, averiguar qué es lo que intentamos buscar, qué es lo que intentamos descubrir. ¿No es así? Probablemente, la mayoría de nosotros busca cierta clase de felicidad, cierta clase de paz; en un mundo dominado por la confusión, las guerras, las disputas, las luchas, anhelamos un refugio donde pueda haber algo de paz. Creo que eso es lo que desea la mayoría de nosotros. Y así proseguimos, yendo de un líder a otro, de una organización religiosa a otra, de un instructor a otro.
Ahora bien, lo que buscamos, ¿es la felicidad, o buscamos alguna clase de satisfacción, de la cual esperamos obtener la felicidad? Hay una diferencia entre felicidad y satisfacción. ¿Puede uno buscar la felicidad? Quizá pueda encontrar satisfacción, pero es obvio que no podrá encontrar la felicidad. La felicidad es derivativa, es la consecuencia de algo más. Por lo tanto, antes de entregar nuestras mentes y nuestros corazones a algo que exige una gran dosis de seriedad, atención, reflexión, cuidado, debemos descubrir, ¿no es así?, qué es lo que buscamos: si es felicidad o satisfacción.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 20 de Junio: El drama de la familia romántica

Si su insatisfacción en la vida es en cierto grado el resultado de la carencia de relaciones significativas o
de relaciones poco gratificantes, una de las causas importantes puede encontrarse en el periodo de la infancia que llamamos la fase romántica, que se extiende aproximadamente desde los tres a los seis años.
Los investigadores de temas de desarrollo infantil han reconocido hace mucho tiempo que cerca de los tres años los niños empiezan a buscar la atención del adulto del sexo opuesto a ellos, y también tienen miedo de que el progenitor de su mismo sexo se enfade con ellos por querer ponerse en su lugar. Estos deseos y miedos explican comportamientos desconcertantes tales como: continua e intensa competitividad, cambios de humor, extrema sensibilidad ante una ofensa, y afirmaciones de poseer poderes sobrehumanos y un conocimiento perfecto.
Cuando los padres no comprenden la dinámica de esta fase, gran parte de las reacciones de sus hijos les parecen incomprensibles o, lo que es peor, reprobables. Este es un periodo emocional muy intenso y los niños de esta edad son muy sensibles. Según cómo los padres manejen esta fase romántica, les será más fácil cuando son adultos crear relaciones positivas y significativas, o pueden hacer que un adulto sea adicto a las relaciones conflictivas e insatisfactorias.
Queremos subrayar que los niños dentro de la fase romántica no están buscando una relación adulta con el progenitor del sexo opuesto, sino que están imitando la relación social que perciben que sus padres tienen. Los niños poseen una idea muy vaga de la relación amorosa que tienen sus padres. Esta noción incluye elementos de posesión amorosa, afecto y exclusividad. Los niños que atraviesan la fase romántica no buscan ningún tipo de atención teñida de sexo o de contacto. Es trágico ver cómo las personas que abusan sexualmente malinterpretan el comportamiento de los niños en esta fase como un comportamiento amoroso adulto y esto les hace argumentar que sus víctimas infantiles les sedujeron a ellos.

(Martha Heineman y William J. Pieper de su Libro Adictos a la Infelicidad).

Reflexión 12 de Mayo: La memoria niega el amor

¿Es posible amar sin pensar? ¿Qué entendemos por pensar? El pensar es una respuesta a recuerdos de dolor y placer. No existe un pensar sin el residuo que deja la experiencia incompleta. El amor es diferente de la emoción y el sentimentalismo. El amor no puede ser introducido en el campo del pensamiento, mientras que sí pueden serlo el sentimentalismo y las emociones. El amor es una llama sin humo, siempre fresca, creativa, jubilosa. Un amor así es peligroso para la sociedad, para las relaciones. Por lo tanto, el pensamiento penetra en él, lo modifica, lo guía, lo legaliza, lo saca de su condición peligrosa; entonces uno puede vivir con él. ¡No sabe usted que cuando uno ama de verdad a alguien, ama a toda la humanidad? ¿No sabe cuán peligroso es amar al ser humano? Entonces, no hay barreras ni nacionalidades; entonces, no hay ansia de poder y de posición, y las cosas asumen sus valores exactos. Un hombre así es un peligro para la sociedad.
Para que el amor exista, debe llegar a su fin el proceso de la memoria. La memoria surge sólo cuando la experiencia no es plena y completamente comprendida. La memoria es tan sólo el residuo de la experiencia; es el resultado de un reto que no comprendemos en su totalidad. La vida es un proceso de reto y respuesta.
El reto es siempre nuevo, pero la respuesta es siempre vieja. Esta respuesta, que es el condicionamiento, que es una consecuencia del pasado, debe ser comprendida y no disciplinada o condenada. Eso significa vivir cada día de nuevo, en plenitud, completamente. Este vivir completo es posible sólo cuando hay amor, cuando nuestro corazón está lleno, no de palabras ni de cosas elaboradas por la mente. Sólo donde hay amor deja de actuar la memoria psicológica; entonces cada movimiento es un renacer.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 10 de Mayo: Si uno no nombra ese sentimiento

Cuando uno observa un sentimiento, ese sentimiento llega a su fin. Pero aun cuando llegue a su fin, si hay un observador, un espectador, un censor, un pensador que permanece aparte del sentimiento, sigue habiendo una contradicción. Es entonces, muy importante comprender cómo miramos un sentimiento.
Tomemos, por ejemplo, un sentimiento muy común: los celos. Todos sabemos qué es estar celoso. Ahora bien, ¿cómo mira usted sus celos? Cuando uno observa ese sentimiento, uno es el observador de los celos, y los observa como si fueran algo separado de uno mismo. Trata de cambiar los celos, de modificarlos, o trata de explicar por qué se justifica que uno esté celoso, y así sucesivamente. Hay, por lo tanto, alguien, un censor, una entidad separada de los celos, que lo observa. Puede que los celos desaparezcan por el momento, pero regresan nuevamente; y regresan porque no vemos realmente que los celos forman parte de nosotros mismos.
Estoy diciendo que en el instante en que damos un nombre, en que ponemos un rótulo a ese sentimiento, hemos introducido la estructura de lo viejo; y lo viejo es el observador, la entidad separada que se halla compuesta de palabras, de ideas, de opiniones acerca de lo que está bien y lo que está mal […]. Pero si uno no nombra ese sentimiento -lo cual exige una tremenda percepción alerta, una gran dosis de comprensión instantánea-, descubrirá que no hay observador ni pensador ni centro alguno desde el cual uno esté juzgando, y que uno mismo no es diferente del sentimiento. No hay un «yo» que sienta los celos.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 9 de Mayo: La totalidad del sentir

¿Qué es el sentimiento? El sentimiento es como el pensamiento. Es una sensación. Veo una flor y respondo a esa flor: me agrada o no me agrada. El agrado o el desagrado los dicta mi pensamiento, y el pensamiento es la respuesta del trasfondo constituido por la memoria. Así pues, digo: «Esa flor me agrada», o «esa flor no me agrada». Ahora bien, el amor ¿está relacionado con el sentimiento? El sentimiento es sensación, no hay duda: sensación de agrado y desagrado, de bueno y malo, de buen gusto, etc. ¿Está ese sentimiento relacionado con el amor?… ¿Ha observado usted su calle, la manera como vive en su casa, el modo como se sienta, como habla? ¿Ha reparado en todos los santos que ustedes adoran? Para ellos la pasión es sexo; por eso niegan la pasión, la belleza -las niegan en el sentido de desecharlas-. De esta manera, junto con la sensación han matado ustedes el amor, ya que dicen: «La sensación hará de mí un prisionero, seré un esclavo del deseo sexual; por lo tanto, la eliminaré». De ese modo, han convertido al sexo en un problema inmenso […]. Cuando haya comprendido de manera completa el sentimiento -completa, no parcial-, cuando realmente haya comprendido la totalidad del sentir, sabrá qué es el amor. Cuando pueda ver y apreciar la belleza de un árbol, la belleza de una sonrisa, cuando pueda ver la belleza del sol poniéndose tras los muros de la ciudad -verla totalmente-, entonces sabrá qué es el amor.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).