Reflexión 24 de Junio: La causa central del conflicto

No piensen ustedes que mediante el mero desear la paz tendrán paz, cuando en su vida de relación son agresivos, codiciosos, y buscan la seguridad aquí o en el más allá. Tienen que comprender la causa central del conflicto y del dolor, y entonces disolverla, no esperar a que la paz les llegue desde afuera. Pero ya lo ven, casi todos somos indolentes. Somos demasiado perezosos para encargarnos de nosotros mismos y comprendernos a nosotros mismos; siendo perezosos, lo cual es, en realidad, una forma de presunción, pensamos que otras personas resolverán este problema por nosotros y nos darán la paz, o que debemos destruir a las aparentemente pocas personas que causan las guerras. Cuando el individuo está en conflicto dentro de sí mismo, inevitablemente debe crear conflicto afuera; sólo él puede originar paz en sí mismo y, por consiguiente, en el mundo, porque él es el mundo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 18 de Junio: No es posible disciplinar la percepción alerta

Si practicamos la percepción alerta, si la convertimos en un hábito, se vuelve una tarea tediosa y difícil. No es posible disciplinar la percepción alerta. Eso que practicamos ya no es más percepción alerta, porque la práctica implica la creación de un hábito, el ejercicio del esfuerzo y de la voluntad. El esfuerzo es distorsión. La percepción alerta no actúa sólo con respecto a lo externo: el vuelo de los pájaros, las sombras, el mar inquieto, los árboles y el viento, el mendigo y los lujosos automóviles que pasan a su lado; también está la percepción alerta del proceso psicológico, de las tensiones y los conflictos internos. Uno no censura al pájaro que vuela; lo observa, percibe su belleza. Pero, cuando uno considera su propia lucha interna, la censura o la justifica. Es incapaz de observar este conflicto interno sin introducir opción ni justificación alguna.
Estar alerta a los propios sentimientos y pensamientos, sin identificarse con ellos, sin rechazar nada, no es una tarea tediosa y difícil; pero cuando buscamos un resultado, cuando queremos obtener algo, el conflicto se incrementa y comienza el tedio del esfuerzo, de la lucha.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 17 de Junio: Ver la totalidad

¿Cómo usted un árbol? ¿Ve la totalidad del árbol? Si no lo ve como algo total, no está viendo el árbol, en absoluto. Puede pasar de largo y decir: «¡Allí hay un árbol, qué hermoso es!», o «es un mango», o «no sé qué árboles son ésos; puede que sean tamarindos». Pero cuando se detiene y mira -estoy refiriéndome a algo real, a hechos-, jamás ve la totalidad del árbol; y si no ve la totalidad, no ve el árbol. Lo mismo ocurre con la percepción alerta. Si usted no ve la totalidad de las operaciones de su mente -en el sentido de como ve el árbol-, no está alerta. El árbol se compone de raíces, tronco, ramas; las ramas grandes y las pequeñas y la muy delicada que resalta allá en lo alto; y las hojas, la hoja muerta, la hoja marchita y la hoja verde, la hoja comida, la hoja fea, la hoja que se está desprendiendo, el fruto, la flor; todo cuanto usted ve como una totalidad cuando mira el árbol. De igual modo, en ese estado de ver las operaciones de su mente, en ese estado de percepción alerta, se revelan su sentido de condena, de aprobación, negación, lucha, futilidad, así como la desesperación, la esperanza, la frustración; la percepción alerta abarca todo eso, no sólo una parte. Así pues, ¿percibe usted su mente en ese sentido muy simple, como el de ver una pintura en su totalidad? No en ver tan sólo un ángulo de la pintura y decir: «¿Quién pintó ese cuadro?»

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 16 de Junio: La introspección es incompleta

En la percepción alerta sólo existe el presente; esto es, al estar alerta, uno ve el proceso por el cual la influencia del pasado controla el presente y modifica el futuro. La percepción alerta es un movimiento integral, no un proceso de división. Por ejemplo, si me formuló la pregunta: «¿Creo en Dios?», en el acto mismo de formularla puedo observar, si estoy alerta, qué es lo que me impulsa a plantearme esa pregunta; si estoy alerta, puedo percibir cuáles han sido y cuáles son las fuerzas que están en juego y me obligan a preguntarme eso. Entonces me doy cuenta de varias formas de miedo: las de mis antepasados, que crearon cierta idea de Dios y me la transmitieron; y me doy cuenta de que yo, al combinar la idea de ellos con mis reacciones presentes, he modificado o cambiado el concepto de
Dios. Si estoy alerta, percibo todo este proceso del pasado, su efecto en el presente y en el futuro; lo percibo integralmente, como una totalidad.
Si uno está alerta, ve cómo nuestro concepto de Dios surgió a causa del miedo; o quizás hubo una persona que tuvo una experiencia original de la realidad, de Dios, y la comunicó a otra, la cual, en su codicia, se apropió de esa experiencia original y dio ímpetu al proceso de la imitación. La percepción alerta es el proceso de lo completo, y la introspección es incompleta. El resultado de la introspección es malsano, penoso, mientras que la percepción alerta es entusiasmo y júbilo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 15 de Junio: El conocimiento no es percepción alerta

La percepción alerta es ese estado en el que la mente observa algo sin condenarlo ni aceptarlo, en el que meramente se enfrenta a la cosa tal como es. Cuando usted mira una flor, cuando la mira no botánicamente, ve la totalidad de la flor; pero si su mente está por completo ocupada con el conocimiento botánico acerca de lo que esa flor es, no está mirando totalmente la flor. Aunque pueda tener conocimientos sobre esa flor, si esos conocimientos ocupan todo el campo de su mente, no está mirando la flor de una manera total.
Así pues, mirar un hecho es estar alerta al hecho. En esa percepción alerta no hay opción, ni condena, ni agrado o desagrado. Pero muy pocos de nosotros podemos hacer esto, porque ya sea tradicionalmente, o desde el punto de vista ocupacional, o en cualquier forma, somos incapaces de enfrentarnos al hecho sin que intervenga nuestro trasfondo. Tenemos que estar alerta a ese trasfondo. Debemos darnos cuenta de nuestro condicionamiento, y ese condicionamiento se revela a sí mismo cuando observamos un hecho; como uno se interesa en la observación del hecho y no en el trasfondo, el trasfondo queda descartado. Cuando el interés principal es comprender el hecho solamente, y cuando uno ve que el trasfondo le impide comprender el hecho, entonces el interés vital en el hecho acaba con el trasfondo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 14 de Junio: No hay lugar alguno al cual llegar

¿Puede practicarse la humildad? Por cierto, ser consciente de que uno es humilde implica no ser humilde. Usted quiere saber que ha «llegado». Esto indica, ¿no es así?, que escucha con el fin de alcanzar un estado especial, un lugar donde jamás se vea perturbado, donde pueda encontrar la felicidad perpetua, una bienaventuranza permanente. Pero, como dije antes, no hay tal llegar, sólo existe el movimiento del aprender, y en eso radica la belleza de la vida. Si usted ha llegado, ya no hay nada más. Y todos ustedes han llegado o desean llegar, no sólo en sus negocios, sino en todo lo que hacen; por eso se sienten insatisfechos, frustrados, infelices. Señor, no hay lugar alguno al cual llegar, sólo existe este movimiento del aprender, el cual se vuelve penoso únicamente cuando hay acumulación. Una mente que escucha con atención completa jamás buscará un resultado, porque está abriéndose, desplegándose constantemente; como un río, se halla siempre en movimiento. Una mente así es por completo inconsciente de su propia actividad, en el sentido de que no hay perpetuación de un «sí mismo», de un «yo», que busca llegar, alcanzar un objetivo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 13 de Junio: La eliminación del miedo es el principio de la atención

¿Cómo ha de originarse el estado de atención? No puede ser cultivado mediante la persuasión, la comparación, la recompensa o el castigo, que son todas formas coercitivas. La eliminación del miedo es el principio de la atención. El miedo debe existir, por fuerza, en tanto exista el apremio de «ser» o de «llegar a ser», que es la persecución del
éxito, con todas sus frustraciones y todas sus contradicciones tortuosas. Usted podrá enseñar concentración, pero la atención no puede enseñarse, tal como no es posible enseñar la liberación respecto del miedo; la eliminación del miedo radica en la comprensión de sus causas. De modo que la atención surge espontáneamente cuando el estudiante se halla rodeado de una atmósfera de bienestar interno, cuando siente que está seguro, cómodo, y se da cuenta de la acción desinteresada que adviene con el amor. El amor no compara, y así se terminan la envidia y la tortura del «llegar a ser».

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).