La desconexión con la intención…

Si existe una fuerza omnipresente de la intención que no está solo dentro de mí sino en todo y en todos, estamos conectados por esa Fuente omnipresente a todo y a todos, así como a lo que nos gustaría ser, lo que nos gustaría tener, a lo que queremos alcanzar y todo lo que nos ayudará en el universo. Lo único que necesitamos es reajustarnos y activar la intención.
Pero, para empezar, ¿cómo nos desconectamos? ¿Cómo perdimos nuestra capacidad natural de conectarnos? Los leones, los peces y las aves no se desconectan. Los mundos animal, vegetal y mineral siempre están conectados a su Fuente. No ponen en entredicho su intención. Los seres humanos, a pesar de nuestra capacidad supuestamente más elevada para las funciones cerebrales, tenemos algo que denominamos el ego, una idea sobre quiénes y qué somos que elaboramos nosotros mismos.
El Ego está compuesto de seis elementos primarios que explican como sentimos la experiencia de nosotros mismos al estar desconectados. Al permitir que el ego decida el sendero de tu vida, desactivas la fuerza de la intención. Aquí las seis convicciones del Ego:
1. Soy lo que tengo. Lo que poseo me define.
2. Soy lo que hago. Lo que consigo me define.
3. Soy lo que los demás piensan de mi. Mi reputación me define.
4. Estoy separado de todos los demás. Mi cuerpo me define como ser único.
5. Estoy separado de todo lo que me falta en la vida, MÍ espacio vital está desconectado de mis deseos.
6. Estoy separado de Dios. Mi vida depende de la evaluación de mis méritos por parte de Dios.

Como, por mucho que se intente, no se puede acceder a la intención a través del ego, dedica tiempo a reconocer y reajustar alguna de estas convicciones, o las seis.
Cuando se debilite en tu vida la supremacía del ego, podrás buscar la intención y aumentar al máximo tu potencial.

(Wayne W. Dyer de su Libro El Poder de la Intención).

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Activar la Intención…

Activar la intención significa reintegrarte a tu Fuente y convertirte en un moderno hechicero. Ser hechicero significa alcanzar el nivel de consciencia en el que se pueden conseguir cosas antes inconcebibles. Como explica Carlos Castañeda: «La tarea de los hechiceros consistía en enfrentarse a la infinitud (la intención), y se sumergían en ella a diario, como el pescador se sumerge en el mar».
La intención es una fuerza presente en todas partes como campo de energía; no se limita al desarrollo físico. También es el origen del desarrollo no físico. Ese campo de la intención existe aquí y ahora, y puedes acceder a él. Cuando lo actives, empezarás a notar que tu vida tiene un objetivo y te dejarás guiar por tu ser infinito.
Así describe un poeta y maestro espiritual lo que yo denomino intención:
Oh, Señor, tú que estás en los bancos de arena
y en medio de la corriente también,
ante ti me inclino.
Tú que estás en los guijarros
y la calma extensión del mar;
ante ti me inclino.
Oh, Señor omnipresente,
que estás en la tierra yerma
y entre las multitudes,
ante ti me inclino.
(Sukla Yajur, Veda XVI)

Al tiempo que te inclinas simbólicamente ante esa fuerza, reconoce que te estás inclinando ante ti mismo. La energía omnipresente de la intención late en tu interior hacia tu potencial para una vida con sentido.

(Wayne W. Dyer de su Libro El Poder de la Intención).

Reflexión 31 de Julio: ¿Y dónde está el yo? ¡Sencillamente no lo encuentro!

¿Qué es lo que está ocurriendo? Está el tictac del reloj. No la idea del tictac del reloj, sino esto. Está la respiración… ¿Y dónde está el yo? ¡Sencillamente no lo encuentro!
Tú y la historia de tu vida, todas las cosas que has hecho en tu vida, todas las cosas que crees ser, sólo emergen como pensamiento, ¿no es así? Como una historia que ocurre ahora. ¡Fuera de eso no hay ningún yo! No hay ningún “yo” que tenga pensamientos sobre “mí”, ¡esa no es más que una ilusión!

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión 29 de Julio: Nadie puede poner fin al sufrimiento

¿Qué es el sufrimiento, si no búsqueda? ¿Qué es, si no un intento de escapar de lo que está corriendo? En el caso, por ejemplo, de que haya dolor físico, eso no supone ningún problema hasta que “yo” quiero desembarazarme de él. ¡El dolor no es ningún problema hasta que la búsqueda se dispara! El problema resido en el “yo” que quiere liberarse del sufrimiento. Más allá de todo concepto de “dolor” está esto, esta innegable sensación de ardor en la pierna ahora, ahora y también ahora [se golpea la pierna], pero eso no supone ningún problema hasta que quiero desembarazarme de ello. El sufrimiento implica un futuro en el que estaré libre del sufrimiento, pero ése no es más que un círculo vicioso. Nadie puede poner fin al sufrimiento.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión 28 de Julio: Liberarse del sufrimiento

¿Quién está, ahora mismo, sufriendo?
¿Quién es el que está molesto con la situación presente?
¿Quién quiere ahora liberarse de sus problemas presentes?
Cuando, en esos días, trataba de encontrar respuesta a todas estas cuestiones, cuando trataba de ver si existe alguien que sufre, es decir, alguien que pu- diera liberarse de su sufrimiento, no encontré nada más que la búsqueda; es decir, no “encontré” absolutamente nada.
Sí. Y el sufrimiento del que trato de escapar es el mismo “yo” que está intentando huir.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión 21 de Julio

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La resistencia y la aceptación requieren de una persona separada de su sufrimiento, y lo cierto es que, en este mismo instante, la persona separada del sufrimiento no es más que un relato.
No, la forma de salir del sufrimiento no pasa por ningún movimiento con respeto al sufrimiento. Cualquier movimiento con respecto al sufrimiento no hace más que consolidarlo. Cualquier movimiento con respecto al sufrimiento no hace más que perpetuar la misma enfermedad que pretende curar.
El único camino para salir del sufrimiento pasa por la muerte del que sufre. Pero no estoy hablando de la muerte física, porque eso sería demasiado sencillo.
El verdadero camino para salir del sufrimiento pasa por una muerte más radical que la muerte física. La muerte física ocurre en el tiempo, pero camino para salir del sufrimiento está fuera del tiempo, porque el tiempo es el que, para empezar, ha creado el sufrimiento ()
El camino para salir del sufrimiento pasa por el mismo sufrimiento.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 19 de Julio

Tú y la historia de tu vida, todas las cosas que has hecho en tu vida, todas las cosas que crees ser, sólo emergen como pensamiento, ¿no es así? Como una historia que ocurre ahora. ¡Fuera de eso no hay ningún yo! No hay ningún “yo” que tenga pensamientos sobre “mí”, ¡esa no es más que una ilusión!
Es irrelevante. El pasado es irrelevante. ¡No es más que una historia! ¡Una historia muy buena! Pero la mente no
puede aceptar eso. ¡Eso es todo lo que hay! ¿Qué le sucede a todas nuestras ideas de morarnos a nosotros mismos y de alcanzar una iluminación? ¿Qué le sucede a todo eso si esto, es decir, este momento es todo? ¿Qué sucede entonces con nuestra idea de alcanzar la felicidad en el futuro?

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 17 de Julio

La vida se despliega y yo estoy simultáneamente inmerso y ausente de ella. Y esta no es una contradicción, porque estar completamente inmerso es también estar completamente ausente.
Completamente inmerso y completamente ausente, pero fuera todavía se escucha el ruido del tráfico, el clic del termostato conectándose y desconectándose de vez en cuando, el sonido de la respiración y el golpeteo de la lluvia en la ventana. Todavía hay cansancio corporal y sensaciones en este instante, en éste y también en éste… Y así, por más ausente que esté, la vida nunca deja de desplegarse. Aunque yo no esté en ninguna parte, la vida jamás se detiene, ni ahora ni nunca.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 10 de Julio

El mensaje es muy sencillo, pero la mente no puede aceptarlo, porque quiere continuar con la búsqueda, quiere
mejorar y convertirse en otra cosa. ¡Esto es todo lo que la mente puede hacer! La mente no puede renunciar, y esto tiene que ver con la renuncia. Pero esta “renuncia” puede convertirse en un objetivo, en un proceso mediante el cual la mente se perpetúa, queriendo más y necesitando más. Y eso está muy bien… hasta que deja de estarlo.
Y esto es lo que se ve, la idea de que, en la vida, hay algo que alcanzar, la idea de que, detrás de esto, hay algo que alcanzar, la idea de que, fuera de esto, está la paz, el amor y la Unidad.

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).

Reflexión del Dia: 6 de Julio

Todos estamos unidos y todas las cosas están unidas a todas las demás, lo que quiere decir que, en realidad, no existe ninguna “cosa” separada. Lo único que existe es la Unidad y la totalidad, sólo el Buda, sólo Cristo, sólo el Tao, sólo Dios, Nada existe separado.
Decir que ese día no había “yo” es lo mismo que decir que sólo había Dios, que sólo había Cristo, que sólo había Tao, que sólo había Buda, que sólo había Unidad, que sólo había Espíritu y que Jeff había desaparecido y se había fundido con todo eso. No había Jeff alguno separado de todo lo que aparecía. Jeff no era más que una historia contada por un narrador, una historia tejida por un narrador muy imaginativo. Jeff estaba simultáneamente ausente de la escena
e inmerso por completo en ella; Jeff no era nada y, al mismo tiempo, lo era todo, estaba presente en su ausencia y ausente en su presencia; había muerto, pero era, simultáneamente, la eclosión misma de la vida.
Y, sí, también había lágrimas. ¿Existe acaso, ante tal descubrimiento, res- puesta más adecuada que el llanto? Pero también hay que decir que se trataba de un descubrimiento muy curioso y que, en realidad, tenía muy poco de descubrimiento porque, puesto que nunca había perdido nada, tampoco había encontrado nada. Esa claridad siempre había estado ahí, pero me había pasado la vida mirando hacia otro lado e ignorando la evidencia. Dios siempre había estado ahí, en el momento presente, en medio de todas las cosas, pero había desperdiciado la vida buscándolo en el futuro. La mente de Buda siempre había sido mi propia mente, pero me había pasado años esforzándome en alcanzarla. Cristo había sido crucificado y había resucitado y caminaba entre nosotros, llenando nuestra vida de amor incondicional, pero me había pasado la vida creyendo que estaba en otra parte, en otro mundo (o en este mundo pero no en mi vida).

(Jeff Foster de su Libro MÁS ALLÁ DEL DESPERTAR- El final de la búsqueda espiritual).