Reflexión 24 de Abril: Belleza más allá del sentimiento

Sin pasión, ¿cómo puede haber belleza? No me refiero a la belleza de cuadros, edificios, de mujeres maquilladas y todas esas cosas. Éstas tienen sus propias formas de belleza. Una cosa producida por el hombre, como una catedral, un templo, una pintura, un poema o una estatua, puede o no ser bella. Pero existe una belleza que está más allá del sentimiento y del pensamiento; ésta no puede ser realizada, comprendida o conocida si no hay pasión. Así que no interprete mal la palabra pasión. No es una fea palabra; no es una cosa que uno pueda adquirir en el mercado o de la cual pueda hablar románticamente. No tiene nada que ver con la emoción, con el sentimiento. No es una cosa «respetable»; es una llama que destruye todo lo que es falso. Pero nosotros siempre tenemos mucho miedo de dejar que la llama devore las cosas que consideramos queridas, las cosas que llamamos importantes.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 22 de Abril: Total desprendimiento

Tal vez jamás experimentaron ese estado de la mente en el que existe un completo abandono de todas las cosas, un desprendimiento total. Y uno no puede abandonarlo todo sin que haya una profunda pasión, ¿no es así? Intelectual o emocionalmente es imposible desprenderse de todo. El desprendimiento total ocurre, por cierto, cuando existe una pasión intensa. No se alarmen ante esa palabra, porque un hombre que no es apasionado, que no es intenso, jamás podrá comprender ni sentir la cualidad de la belleza. La mente que mantiene algo en reserva, la mente que tiene un interés creado, que se aferra a la posición, al poder, al prestigio, la mente respetable (que es un horror), jamás puede desprenderse de sí misma.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 21 de Abril: El medio y el fin son una sola cosa

Nada se necesita para obtener la liberación. No podemos obtenerla mediante un pacto, mediante el sacrificio o la eliminación; no es algo que pueda comprarse. Si hacemos estas cosas, obtendremos algo que es propio del mercado; por lo tanto, no será lo real. La verdad no puede ser comprada, no hay medios que nos llevan a ella; si hubiera un medio, el fin no sería la verdad, porque medio y fin son una sola cosa, no están separados. La castidad como un medio para alcanzar la liberación, la verdad, es una negación de la verdad. La castidad no es una moneda con la que compramos la verdad […].
¿Por qué pensamos que la castidad es esencial?… ¿Qué entendemos por sexo? No tan sólo el acto, sino el pensar en el sexo, tener sensaciones al respecto, anticiparlo, escapar de él; ése es nuestro problema. Nuestro problema es la sensación, anhelar más y más. Obsérvense a sí mismos, no observen al vecino. ¿Por qué sus pensamientos están ocupados por el sexo? La castidad puede existir sólo cuando hay amor, y sin amor no hay castidad. Sin amor, la castidad es tan sólo lujuria en una forma diferente. Volverse casto es llegar a ser alguna otra cosa; es como un hombre volviéndose poderoso, triunfando como abogado prominente, político o lo que fuere -en ambos casos, el cambio está en el mismo nivel-. Eso no es castidad, sino tan sólo el resultado final de un sueño, la consecuencia de resistir continuamente a un deseo en particular […]. Así, pues, la castidad deja de ser un problema donde hay amor. Entonces la vida no es un problema, es para ser vivida completamente en la plenitud del amor; ésa es la revolución que dará origen a un mundo nuevo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 20 de Abril: Comprender la pasión

Castigarse a sí mismo, Implica una vida religiosa? La mortificación del cuerpo o de la mente, ¿es un signo de comprensión? Es la autotortura un camino hacia la realidad? La castidad, ¿es negación? ¿Piensan ustedes que por medio del renunciamiento pueden llegar muy lejos? ¿Piensan realmente que puede haber paz gracias al conflicto? El medio que empleamos, ¿no importa infinitamente más que el fin proyectado? El fin puede ser, pero el medio es. Lo factual, lo que es, lo que debe ser comprendido, no encubierto por determinaciones, ideales e ingeniosas racionalizaciones. El dolor no es el camino hacia la felicidad. Lo que llamamos pasión ha de ser comprendido y no reprimido o sublimado, y de nada sirve buscarle un sustituto. Cualquier cosa que hagamos, cualquier artificio que inventemos, sólo fortalecerá aquello que no ha sido amado y comprendido. Amar eso que llamamos pasión es comprenderlo. Amar es estar en comunión directa; y no podemos amar algo si nos sentimos agraviados por ello, si tenemos ideas, conclusiones al respecto. ¿Cómo puede uno amar y comprender la pasión si ha tomado un voto contra ella? Un voto así es una forma de resistencia, y aquello que resistimos finalmente nos conquista. La verdad no puede ser conquistada, ustedes no pueden tomarla por asalto, se les escabullirá de las manos si intentan atraparla. La verdad llega silenciosamente, sin nuestro conocimiento. Lo que conocemos no es la verdad, es sólo una idea, un símbolo. La sombra no es lo real.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 19 de Abril: El idealista no puede conocer el amor

Los que tratan de ser célibes con el fin de llegar a Dios no son castos porque están buscando un resultado, un beneficio, y así sustituyen el sexo por el objetivo en perspectiva; eso es miedo. Sus corazones carecen de amor y de pureza, y sólo un corazón puro puede dar con la realidad. Un corazón disciplinado, reprimido, no puede saber qué es el amor; no puede saberlo si está preso en el hábito, en la sensación, ya sea de orden religioso, físico, psicológico o sensual. El idealista es un imitador de su ideal; por lo tanto, no puede conocer el amor. No puede ser generoso, entregarse completamente sin pensar en sí mismo. Sólo cuando la mente y el corazón están aliviados de la carga del miedo, de la rutina de los hábitos sensuales, cuando hay generosidad y compasión, hay amor. Tal amor es casto.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 18 de Abril: El constante pensar es un derroche de energía

La mayoría de nosotros consume su vida en el esfuerzo, en la lucha; y el esfuerzo, la lucha, la competencia, son una disipación de esa energía. El hombre, a lo largo del periodo histórico de su existencia, ha dicho que para encontrar a Dios o la realidad -cualquiera sea el nombre que puedan darle-, uno debe ser célibe; o sea, debe tornar un voto de castidad y reprimir, controlar, batallar consigo mismo interminablemente durante toda su vida, a fin de
mantener su voto. ¡Vean qué desperdicio de energía! También es un desperdicio de energía la autocomplacencia. Pero tiene mucha mayor importancia cuando nos reprimimos. El esfuerzo que se ha ido en la represión, en el control, en este rechazo de nuestro deseo, deforma la mente; a causa de esa deformación, tenemos cierto sentido de austeridad, el cual se convierte en dureza. Por favor, escuchen. Obsérvenlo en sí mismos y observen a las personas que les rodean. Observen este derroche de energía, la batalla que tiene lugar. No las implicaciones del sexo, no el acto en sí, sino los ideales, las imágenes, el placer; el constante pensar acerca de todo eso es un derroche de energía. Y la mayoría de las personas malgasta su energía, ya sea a través de la negación del sexo, o a causa de su voto de castidad, o por pensar interminablemente en el sexo.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).

Reflexión 17 de Abril: Amar es ser casto

Este problema del sexo no es simple y no puede ser resuelto en su propio nivel. Es absurdo tratar de resolverlo desde el punto de vista puramente biológico; y abordarlo mediante la religión o intentar solucionarlo como si fuera sólo una cuestión de ajuste físico, de actividad glandular, o rodearlo de tabúes y condenaciones, todo eso es demasiado inmaduro, infantil y estúpido. Esta cuestión requiere inteligencia del orden más elevado. Comprendernos en nuestra relación con otro ser humano requiere una inteligencia mucho más rápida y sutil que para entender la naturaleza. Pero nosotros procuramos comprender sin inteligencia; queremos una acción inmediata, una solución inmediata, y el problema se vuelve más y más importante […]. El amor no es mero pensamiento; los pensamientos son tan sólo una actividad externa del cerebro. El amor es mucho más hondo, mucho más profundo, y la profundidad de la vida puede ser descubierta sólo en el amor. Sin amor, la vida no tiene sentido, y ésa es la parte triste de nuestra existencia. Avanzamos en años y seguimos siendo inmaduros; nuestros cuerpos envejecen, engordan, se tornan desagradables, y permanecemos tan irreflexivos como siempre. Aunque leemos y hablamos al respecto, jamás hemos conocido el perfume de la vida. El mero leer y verbalizar indica una falta total de esa calidez humana del corazón, la cual enriquece la vida; y sin esa calidad del amor, hagan ustedes lo que hicieren, ya sea que ingresen en alguna sociedad, que elaboren alguna norma, etc., no resolverán este problema. Amar es ser casto.
El mero intelecto no es castidad. El hombre que trata de ser casto en pensamiento, no es casto, porque carece de amor. Sólo el ser humano que ama es casto, puro, incorruptible.

(Jiddu Krishnamurti del Libro de la Vida).